- TÍTULO ORIGINAL: "ECCE HOMO". No ha sufrido variación alguna en su identificación desde que se ejecutó. El título significa "He aquí el Hombre".
- AUTOR : Bartolomé Esteban Murillo (1617-1682)
- DATACIÓN : 1670-1674
- GENERO: Pintura Religiosa. Caballete.
- TÉCNICA Y SOPORTE: Óleo sobre lienzo, los pigmentos se mezclan con aceite y se aplican a la tela.
- DIMENSIONES: 153 X 105 cm .

PROCEDENCIA Y ORIGEN.
Esta obra fue adquirida en la segunda mitad del S. XVIII por D. José García de León Pizarro, de León y Rivera y Sta Marina (1730-1798), caballero supernumerario de la Orden de Carlos III desde 1782, granadino de Motril y abuelo de D. José García de León Pizarro y Bouligny , esposo de Dña. Isabel. Fiscal de la Audiencia de Sevilla, fue en esta ciudad donde conoció las obras de Murillo (1775) por lo que se puede afirmar que es uno de los lienzos más antiguos de la Colección , que iría ampliándose por su fulgurante "cursus honorum" o carrera de leyes como Intendente en el Virreinato de Quito o como Ministro del Consejo Indias (1791), entablando amistad con figuras tan importantes del Despotismo Ilustrado como Jovellanos o el Conde de Floridablanca. Aunque fomentó la agricultura y la industria en su Gobierno de Quito, no reparó en medios para enriquecerse y adquirir las primeras pinturas que le dieran prestigio y fingimiento social, al uso de la época.
Su hijo D. José García de León Pizarro y Jiménez de Frías fue el verdadero mecenas artístico familiar y una de las figuras políticas importantes del reinado de Fernando VII como Jefe Superior de la Academia de Bellas Artes y por dos veces, ministro de Estado.
Liberal críptico, pero convencido, nada mas tomar posesión de su cargo, visita inesperadamente la Academia en 1816, origen del actual Museo del Prado y observa con estupor como "cuadros de Murillo y otros maestros son pisados por los Académicos, sobre los cuales tuve que caminar materialmente", lo que indica su especial preocupación por estos temas porque en las exposiciones de la Academia se "presentaban cuadritos, dibujos hechos de principiantes". Parece ser que solamente en este aspecto coincidía con el Rey, que también era un enamorado de la pintura como su hijo, verdadero coleccionista, que engrosó su pinacoteca con temas costumbristas y retratos. Sin embargo, es seguro que el "Ecce Homo" ya estaba en su poder del primer Pizarro como atestigua el Prof. Martínez Ripoll.
Aunque desconocemos la fecha exacta del matrimonio entre D. José y Dña. Isabel, debió celebrarse entre 1859-65 pues con anterioridad el Sr. Pizarro aparece como soltero. Un dato fundamental es la donación de un "Ecce homo" (16-IV-1886), ya viuda Dña. Isabel, a la Parroquia de Ntra. Sra. de la Asunción recientemente inaugurada más concretamente, para la Capilla de Ntra. Sra. de los Dolores que se ubicaba en el fondo de la nave lateral izquierda y de la que era Patrona por concesión episcopal.
Debió ser una espléndida escultura en busto, de mármol blanco firmado por Bouligny, valorada en 7.500 pts , pues en nuestro archivo municipal consta que desapareció durante la fratricida Guerra Civil y su autor fue Teofilo Bouligny, tío de D. José Pizarro. Sabemos que esta obra participó en la Exposición Nacional de Bellas Artes de 1866 lo que indica no sólo su importancia, sino la devoción de Dña. Isabel a Cristo como "varón de Dolores". Quisiera aprovechar estas líneas para hacer un llamamiento a mis conciudadanos de Villanueva y pedir su colaboración en este tema ya que es posible que exista alguna fotografía de esta escultura y podría estar inspirada en el lienzo que nos ocupa. Según consta en las operaciones testamentarias de 1911 ejecutadas ante D. Luís Fernández Manrique en Madrid, referentes al inventario de cuadros, se registraron un total de veintisiete, tasados en 9730pts, valorándose el lienzo del "Ecce Homo" en 3000pts. Como curiosidad os diré que todavía en esa fecha se desconocía la autoría de la obra, incluso en 1940 persiste esta situación, indicando el desinterés tanto de los poderes públicos como de las instituciones culturales por el mundo del Arte. Tras el fallecimiento de su sobrina en 1924, se entregaron treinta y dos pinturas al Hospital-Asilo fundado por Dña Isabel a finales del S. XIX y tan solo coincidían con el lote anterior la tercera parte, apareciendo el "Ecce Homo " como posible obra de Murillo "pero sin sólidas razones que lo aconsejen" y valorado en 5000 Pts . Paradójicamente, el cuadro se salvó para nuestro Patrimonio Artístico gracias a una incautación durante la Guerra Civil por la republicana Junta Central del Tesoro Artístico pues seguramente hubiera sido objeto del vandalismo o de pillaje, siendo fotografiado para su posterior restauración y reproducción en revista científica. Este hecho se produjo el 25-V-1936 devolviéndose a la Fundación el 20-I-1940 como legitima propietaria del lienzo mediante el Acta nº 303 firmada por el Apoderado General D. José Alegría y por el Párroco de Villanueva D. José Muñoz en representación de la misma, pero con el compromiso expreso de "no enajenar ninguna obra ni ejecutar la más pequeña restauración sin solicitar previamente el informe del Servicio del Patrimonio Artístico Nacional ". En este año figura inventariado con el número 4522, de autor anónimo, y tras sucesivas solicitudes dirigidas a la Junta Provincial de Beneficencia por parte de la Junta que administraba los bienes del Patronato fue subastado públicamente el 23-IX -1952, alcanzando el precio más elevado por D. José García Palmer, que se le adjudicó en 50.000 pts , ofreciéndolo en poco tiempo a la Diputación Provincial de Murcia en el mismo valor.
ESTADO ACTUAL
Podemos disfrutar de esta obra visitando el Museo de Bellas Artes de Murcia, donde se encuentra expuesto en uno de los lugares más importantes, no en vano, la Directora y la Conservadora la consideran una de las pinturas más destacadas de la pinacoteca. Esperamos que pueda ser cedida temporalmente para deleite de todo el pueblo en la Exposición de las Obras Artísticas que D.M. pronto se inaugurará en Villanueva.
REFERENCIAS BIOGRÁFICAS
Aún hoy, existen discrepancias sobre la autoría del "Ecce Homo" si bien el Dr. Martínez Ripoll lo considera en su totalidad obra del sevillano Murillo, otros especialistas como Angulo Iñiguez sólo le atribuyen el fondo oscuro del lienzo por la cantidad ingente de encargos del pintor, realizando el resto su numerosa escuela.
Influido desde joven por el Manierismo, Murillo evoluciona hasta conseguir tanto un sentido escultórico de la figura (Zurbarán) como el claroscuro y el naturalismo del valenciano José de Ribera. Sus primeras obras eran "cuadros de feria" vendidos en los mercados que tanto visitaba y que le inspiraban las imágenes de niños harapientos comiendo fruta o jugando a los dados en las calles sevillanas.
Posteriormente, ya acostumbrado al dolor de la pérdida de su esposa y de algunos hijos, ingresa en la Cofradía de la Caridad de Sevilla para aliviar la miseria reinante en la gran ciudad y funda la Academia de Pintura Valdés Leal, momento en el que se ejecutaría el "Ecce Homo", bien para la Iglesia del Hospital o para la de los Venerables de Sevilla. Durante los S. XIX-XX, el éxito de su obra no conoció límites, convirtiéndose en el pintor más cotizado de las subastas por la belleza y suavidad de su pintura como observamos en este lienzo, no obstante, su figura preside en la entrada del Museo del Prado junto a Velázquez y Goya. Murió por las heridas que sufrió al caerse de un andamio cuando trabajaba con un nutrido grupo de artistas en la Iglesia de los Capuchinos de Cádiz, según cuenta el biógrafo Palomino.
BREVES APUNTES ARTÍSTICOS
Murillo recoge en esta pintura el relato evangélico de la Pasión de Cristo que, como Hombre, sufre el escarnio después del Prendimiento y se prepara par el momento culminante de la Crucifixión (Mateo, Marcos y Juan Evangelista).
Probablemente, esta obra tiene no solo una finalidad didáctica y catequizadora sino también pretendería resaltar la idea de la Misericordia como parte de los lienzos que ejecutó para la Iglesia del Hospital de la Cofradía de la Caridad de Sevilla, de la que él mismo era Hermano Mayor.
Iconográficamente, Jesús aparece maniatado, con corona de espinas y una caña a modo de báculo que, satíricamente, son los atributos reales del poder junto con el manto púrpura, con una expresión en el rostro de serenidad y naturalidad propias de la tradición gótica, pues es uno de los temas más representados en las artes figurativas. La trayectoria estilística de Murillo empieza en tendencias tenebristas, de influencia italiana, pero con una pincelada muy fluida y una gran sensibilidad que evoluciona hacia el Barroco equilibrado y sereno que observamos en el "Ecce Homo" donde Jesús acepta la misión que le encomienda el Padre. Observamos el contraste entre el fondo oscuro y el foco lumínico que resalta el Cuerpo de Cristo, siempre con el color como protagonista para conseguir la perfección en las extremidades en una composición en línea quebrada, todo ello propio del Barroco.
Por último, el lienzo podemos relacionarlo con las cofradías pasionarias y penitenciarias de "Nuestro Padre Jesús Nazareno" "Cristo Crucificado" y el "Cristo Yacente" que hoy veneramos y procesionamos en Villanueva.
Fernándo Rodríguez Soler
Cronista Oficial de Villanueva del Río Segura